miércoles, 15 de junio de 2011

http://www.youtube.com/watch?v=Mdnv40bpgAk&feature=share

martes, 14 de junio de 2011

destello universal

Te veo y veo un sol a cada instante
(y tu sonrisa)
y cuando callas tu silencio ruge
y otras voces no caben en tus voces
y otros labios no pueden ser tus labios.
En tu reír están todas las risas
Y a cada paso tuyo los pasos resucitan
Es en tu cuerpo que están todos los cuerpos
Que quieren parecerse a tu figura
Y cada piel que tocas se renueva
Para encontrar de nuevo tus caricias
Es una danza ver cuando caminas
Y se abren los caminos a tus pasos
Para que nada, ni el mas pequeño obstáculo
Deje de convertirse en flor
Para adornar tu viaje hacia la gloria.

lunes, 13 de junio de 2011

que no te faltes

Que nunca falte sal para tu mesa
Que tu cama se moje de sudor y no de lágrimas
Que en tus manos siempre halles otras manos
Que sean tuyas para siempre por haberlas hallado
Que de tu boca nazcan mil sonrisas
Que hagan que otra boca sonría a la par tuya
Que en mis canciones muera tu nostalgia
Que en mis palabras crezca tu alegría
Que te iluminen por hoy todos los soles
Que te saluden en la calle los troncos y las ramas
Que te acaricien las hojas en otoño
Que te refresque el mar cada verano
Que no te pierdas nunca en el recuerdo
Que no te mueras nunca en el olvido
Que te despierte una voz todos los días
Que te duerma una voz todas las noches
Que no te falte el pan, el sol, la luna
Que no te faltes tu cuando estés solo

miércoles, 8 de junio de 2011

¿?

Andaba buscando unas palabras cortas para describir no se que de algo que no conozco, pero que creo que conozco demasiado.
Sigo sin encontrarlas.
Mientras pienso que cornos fue lo que paso por mi mente, me dispongo a buscarlas en mis extensiones (llámense dedos)
Algo asi como:
No existe en mi lenguaje el estado de nada.
Y hoy mas que nunca estoy en desacuerdo con el todo.
No se me parte la cabeza.
Esta así, sin divagues. 

lunes, 6 de junio de 2011

quietud veloz

La ciudad toma pastillas para dormir.
El corazón que late no es profundo
La ansiedad recorre cada paso que damos
Será la creatividad que nos acecha
Y no se puede descargar la energía?
Serán los celulares, la tele, la tecnología?
Yo por mi parte me propongo escucharme
Me dispongo a escucharme
Con seguridad dudo, que irresolución
Que contradicción casi poética
Y de todos modos se sigue buscando
Tendré vidas pasadas? Ya se murió esa estrella?
Se puede descomponer un átomo?
Como es posible que de una lámina plateada
salga una voz que llegue hasta un parlante?
Como se fabrica un chicle?
Estamos yendo demasiado rápido?

jueves, 2 de junio de 2011

Caos

Es una luz brillante, eterna
Un ser que resplandece
Infinitos lugares los que roza
Una frecuencia alta
Un poder que contiene
Un sol centro de planetas que hablan
Una voz que lo invade
Música para el alma
Un latido que expande pensamientos
Es una mariposa, una célula, un átomo
La retina de un ojo
La imagen que este mira
Es todo, es perdurable
Es el deseo sin dudas
Es la conciencia madre
Es la locura.
El amor, el apego, la ternura
Es el tacto y lo que el tacto toca
Es la energía pura
Es el agua que cura
Es la felicidad
La fe infinita, la fuente, la frescura.
Es el saber divino
Es la cordura.

miércoles, 1 de junio de 2011

Refugio del tiempo

Crucé plaza Francia desde la Facultad de Derecho hasta Av. Quintana y Haedo, caminé a paso lento y sin pensamientos, o mejor dicho, con la cabeza concentrada en escapar de ellos. Cuando llegué a esa esquina sin ninguna razón quedé inmovilizada y por un momento el tiempo se detuvo, supongo que habrán sido unos segundos pero algo sucedió en ese instante que no comprendí, una rara mezcla indescriptible de fantasía y realidad y sobre todo mucha curiosidad.
Me senté en un banquito blanco que daba justo en frente de la iglesia del Pilar, encendí un cigarrillo por no sentirme tan sola y me dispuse a escuchar a un viejito que cantaba unos tangos que me remitían a tu cara.  Una persona desconocida de sexo indefinido pero con mas cara de maniático/a que de andrógino vino caminando hasta donde yo estaba - ¿me convidás un cigarrillo? – preguntó, y se quedó parado/a frente a mi como dispuesto/a a tener una conversación, como adivinando que yo necesitaba decir algunas palabras, saqué mi atado de cigarrillos y le convidé uno con una sonrisa que no podía sostener. Naturalmente, como suele sucederme en estos casos, vacilé tanto que nada pude decir y el (o ella)  se dignó a abandonarme.
Eso es lo que nunca falta en Buenos Aires - pensé - esa gente que aparece en el momento justo en el lugar indicado dispuesta a darte lo estas esperando. Intuitiva, extraña, desinteresada, mas loca que romántica, mas enamorada de los árboles y el río y los ruidos que de otra persona, mas enamoradas del humo que despido que de mi boca.  Y también pensé que hay que estar atento, el momento llega y es ese y no otro, cuando pasó lo perdimos para siempre, único e irrepetible.  Y también pensé que hay que hacerse cargo de esos momentos, no hay que justificar el acto injustamente, a veces es preferible dejarlo en el recuerdo sin ninguna respuesta antes que negar que hubo un error, simplemente y por la única razón de que el momento con todo su contenido no se lo merece, porque de alguna manera fuimos parte de él y le pertenecemos, y nos pertenece.  Negar el momento es también negarse a uno mismo.
Hay una vieja sentada al lado mío a la que no puedo mirar, no vi su cara, en realidad no me atrevo a mirarla a los ojos, temo que al mirarla descubra que está sufriendo por su compañero que la abandonó hace unos días y a ella solo le queda el consuelo de volver al lugar donde el la llevó por primera vez y supongo que piensa en las últimas palabras que le dijo, y en su mirada alegre que no perdió ni el día de su muerte.

Mientras escucho una canción que desconozco pero que tiene una letra que me recuerda a mí.
Llega el cafetero y conversa alegremente con los músicos, yo los miro, todavía no miré a la vieja, creo que no la voy a mirar nunca.
Siento que volví atrás en el tiempo, basta con ver el contraste de mi ropa con el paisaje que me rodea, con las personas que me rodean, parece que estoy dentro de un cuadro y ellos lo saben, lo saben porque siempre estuvieron aquí, hace años que están aquí, y creo que de vez en cuando los visita gente de otro tiempo porque me contuvieron como si ese fuese su trabajo, creo que me estaban esperando.  Y me pregunto que pasa con esa vieja, me pregunto si alguien, algún visitante alguna vez la vio a los ojos, no me atrevo a preguntar, no me atrevo a adivinar. 
El cafetero se va, la vieja no se mueve, el guitarrista mueve sus manos y el viejito anuncia un estreno, mano a mano se llama, yo lo canto, de punta a punta, desde el comienzo, y entonces la vieja me mira a mí... yo no puedo mas que sonreírle y la pregunta cambia, ahora me pregunto si ella alguna vez había mirado a alguien, nunca lo sabré y no quiero saberlo. Me paro, camino unos pasos, contemplo el cuadro completo, ya me salí de el, me guardo éste momento en la memoria y desaparezco del pasado para siempre.